Las aplicaciones para móviles o apps se diferencian de cualquier otro tipo de formato publicitario en su capacidad de interactuar con el usuario ya la vez que aporta un entorno customizado por la marca en el que se siente más receptivo ante los mensajes de la misma.
En el caso de España se descargan una media de 1 millón de apps diariamente y el perfil del usuario medio de apps corresponde a un hombre, tiene entre 25 y 40 años, urbano, de clase media-media y media-alta. Usa sus aplicaciones favoritas más de una vez al día y tiene instaladas una media de 20 aplicaciones en su smartphone (fuente: The App Date).
Las apps como plataforma de marketing cuentan con una serie de características diferenciales y únicas:
- No es percibido como publicidad pura y dura: para descargar una app el usuario tiene que decidir hacerlo, acceder a través de su smartphone, seleccionarla, aceptar los términos y condiciones de la misma para posteriormente introducir su contraseña...ya que se toma tantas molestias intentemos no defraudarle.
- Interacción con la marca prolongada en el tiempo y de forma repetida (24/7): una app instalada permite acceder a ella en cualquier momento y en cualquier lugar...ninguna otra herramienta de marketing facilita tanto el acceso por parte del usuario, en cualquier momento y en cualquier lugar.
- Métricas precisas y fiables (ROI): desde el número de descargas hasta el uso que se hace de la misma...una app tiene el potencial de aportar datos suficientes para defender y justificar los objetivos con los que haya sido creada.
- Gran capacidad de viralización y de difusión vía boca-oreja: el fenómeno de las apps es relativamente reciente y gozan de un gran potencial para convertirse en "buzz" y ser viralizadas y comentadas por los usuarios...bien por ser novedosas, tremendamente útiles o resultar divertidísimas.